Es conocido que en las regiones del mundo donde se consume mucho pescado,
la incidencia de las afecciones cardiovasculares y de la hipertensión
arterial es, de lejos, menos pronunciada que en los otros países.
Según los investigadores, este estado de cosas sería debido a ciertas
cualidades específicas de las materias grasas que se encuentran en
los tejidos de la fauna marina.
En
el aceite de pescado se han identificado dos ácidos grasos esenciales
principales que tienen un papel primordial en la disminución del colesterol
y de los triglicéridos sanguíneos: el ácido eicosapentaenóico o EPA,
y el ácido docosaexaenóico o DHA. Por otra parte, a causa de la contaminación
atmosférica que afecta de más en más las aguas de nuestro planeta,
resulta importante para los humanos el saber que el pescado que comen
no esté saturado de substancias tóxicas.
Nuestro aceite está extraído de los salmones pescados en Noruega donde
las normas de control de la calidad son muy altas. Además, cada una
de nuestras cápsulas de aceite de salmón de 1000 mg contiene al menos
60 mg de EPA y 100 mg de DHA. Es la garantía que les ofrecemos con
este aceite de salmón que tiene todo lo necesario para proteger sus
arterias y corazón. Puesto que este producto está compuesto de ácidos
grasos a alta saturación, recomendamos fuertemente tomar simultáneamente
con él una dosis de antioxidantes. (Sugerimos el Proantho).